El fin de la comedia, risas amargas

17 Nov

Las cosas no terminan de irle demasiado bien a Ignatius Farray. En lo personal, se ha separado y está intentando conseguir la custodia compartida para pasar más tiempo con su hija. En lo profesional, sus actuaciones cómicas no siempre funcionan y a pesar de que se desnuda sobre el escenario, come pezones entre los espectadores y habla abiertamente de sus masturbaciones, el público sigue pidiéndole que repita el grito sordo que lleva haciendo desde hace años. Así se presenta “El fin de la comedia”, la nueva serie de Comedy Central.

el fin de la comedia

Estamos ante una de las comedias más arriesgadas de la ficción nacional. Demuestra la evolución del panorama televisivo español al tratarse de una serie destinada a un público muy concreto y que sólo un canal temático y de pago podría arriesgarse a producir. El origen de “El fin de la comedia” se basa en una web serie de 2009, “Todo el mundo quiere ser como Ignatius Farray”. Desde entonces han tenido que pasar cinco años y estrenarse ficciones tan peculiares como “Louie” o “¿Qué fue de Jorge Sanz?”, ese gran experimento de Canal +, para que otro tipo de comedia se abra paso en nuestra televisión. Aviso: un nuevo estilo que no gustará a todos. Y es que el humor/drama (la elección queda a cargo del espectador) de “El fin de la comedia” no es para todos los gustos.

Reír por no llorar

“El fin de la comedia” busca las situaciones incómodas. Esos chistes con los que nadie se ríe, esa conversación fuera de lugar… El espectador se siente reconocido en estas escenas, pero al fin y al cabo no es quien las está sufriendo y cuenta con la distancia suficiente para verlo desde fuera y reírse. De otra manera, sería un dramón enorme. Para eso es importante cimentar la historia desde la realidad, tanto en la puesta en escena como en los planteamientos narrativos. Lo cuentan los responsables de la serie, Ignatius Farray, Miguel Esteban y Raúl Navarro, en una entrevista concedida a Bloguionistas:

Nos gusta mucho coger una situación real, un planteamiento, y fantasear sobre cómo podría haberse desarrollado. (…) Otra forma de acercarnos a una historia es pensar en nuestros miedos cotidianos, en las veces que hemos estado cerca del desastre, siempre a escala muy cotidiana. Los tres somos cómicos y hemos vivido bolos surrealistas, hemos actuado en cumpleaños y en pueblos inexplicables. Para pensar tramas a veces nos preguntamos cosas como ¿cuál sería la actuación más incómoda que nos podríamos encontrar?

Ignatius Farray, más bien su alter ego, no deja de ser un payaso triste. Divierte al público en su trabajo, aunque su vida personal es triste a más no poder. Así se van sucediendo las escenas de stand up comedy con el día a día del protagonista. ¿Y qué es lo divertido: el monólogo o lo que le pasa a Ignatius cuando deja de soltar chistes? ¿Dónde empieza y dónde acaban las risas? Ahí reside “El fin de la comedia”.

Ignatius al desnudo

Farray, Esteban y Navarro no ocultan sus gustos y referencias. Su serie bebe directamente de “Louie”, la alabada comedia que protagoniza Louis C.K. en FX. Ambos protagonistas son cómicos, divorciados, padres nefastos y atraviesan la crisis de los 40. Comparten ese humor amargo y un mismo estilo de realización. Y un gusto por las historias cotidianas, por los sucesos intrascendentes. Un poco como también hace Larry David en “Curb your enthusiasm”, pero en el caso de los dos primeros ejemplos la trama resulta más orgánica, menos apegada a la fórmula de comedia de situación.

Al ver “El fin de la comedia” es imposible no acordarse de la otra serie de humor incómodo que ha parido nuestra televisión, “¿Qué fue de Jorge Sanz?” de David Trueba. Tienen esa misma exposición pública. Sanz y Farray se interpretan a sí mismos, en un ejercicio de metaficción muy osado por su parte. Precisamente, parte de la gracia está en que lo que vemos pueda parecernos puramente real. Ignatius Farray realiza un ejercicio de exposición brutal y demuestra tener muchísimo sentido del humor, como también lo hace Javier Cansado, que juega magistralmente con el rol de vecino cascarrabias. El de Cansado no es el único cameo de la serie, que cuenta con una buena ristra de colaboraciones de comediantes y actores patrios. A destacar el tercer episodio con la inestimable participación de David Pareja y Javier Botet.

El fin de la comedia - Ignatius Farray

El resultado de “El fin de la comedia” es una temporada british de seis capítulos con formato USA, con apenas 25 minutos y dos tramas por episodio. Sin duda, una rareza en la televisión española. Una serie que no busca audiencias millonarias, que va directa a un nicho muy concreto, a esos espectadores que nos reímos, y sufrimos, con la mencionada “Louie”, “Episodes” o “Derek”. Comedy Central no reventará audímetros con este trabajo, pero su influencia se medirá en la repercusión que genere en redes sociales entre su público objetivo y la influencia que seguro tendrá en obras posteriores. Y quién sabe, ojalá este no sea el desenlace de “El fin de la comedia”. Por si acaso, acaba con final feliz.

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