Operación Palace, ¡qué grande es el falso documental!

24 Feb

Había habido algunos precedentes en la historia de la televisión española. El 5 de abril de 1991, la delegación de Televisión Española en Cataluña interrumpía el programa “Camaleó” para anunciar el asesinato de Mijaíl Gorbachov durante un avance informativo. La centralita de TVE no paró de recibir llamadas. En realidad la noticia era falsa y formaba parte del nuevo programa. Así se hizo constar al final del espacio, cuando la mancha en la frente de Gorbachov fue transformándose en un camaleón mientras anunciaban que el informativo había sido una obra ficción. Esto le costó el puesto a Joan Ramon Mainat. Anoche, 23 de febrero de 2014, Jordi Évole siguió un esquema similar para poner patas arriba la televisión y Twitter con el falso documental “Operación Palace”.

Operación Palace

Jordi Évole ficcionó el acontecimiento más trascendental de nuestra democracia en un mockumentary que presentaba el 23F como una gran conspiración política para evitar un verdadero golpe de estado. “Vamos a crear un golpe de estado fallido para evitar otros intentos de revolución”. Y el planteamiento no termina aquí. “Vale, que lo dirija Garci. Con este punto de partida verosímil pero ya bastante premonitorio, Évole ha dado un triple salto mortal en el panorama informativo.

La gran estafa española

En las últimas temporadas, “Salvados” se ha ganado la confianza de buena parte de la ciudadanía española y el programa producido por El Terrat goza de un prestigio excelente. “Operación Palace” utilizó ese pacto de lectura con el espectador para hacerle creer que estaba ante un documental que iba a destapar información clasificada sobre el 23F. Pero en el discurso de la propia obra había ya ciertos indicios de que estábamos frente a una nueva revisión de “La guerra de los mundos” de Orson Welles.

laSexta había promocionado el documental como un gran evento y bajo la consigna de “Operación Palace, una historia de Jordi Évole”. Primera pista. Después el propio Évole presentó el reportaje destacando la importancia de ver el final. El segundo aviso. A partir de ahí la historia se desarrollaba por una senda verosímil, pero difícil de creer. ¿Tantas voces se ponían de acuerdo para destapar a la vez un secreto de estado de tal envergadura? ¿Demasiados paralelismos con el falso documental “Operación Luna”? ¿Fraga tenía tanto hambre que aceleró la resolución del intento de golpe de estado? ¿La salida de los guardias civiles por la ventana fue un homenaje a Hitchcock y Wilder?

“La salida era perfecta, hacerlo por la ventana, y ya era como una especie de homenaje, como en “La ventana indiscreta”. Y además era elegante una salida por una ventana. Las ventanas siempre han sido mucho mejores que las puertas. Siempre lo decía Billy Wilder, ¿no? Tú desde una ventana ves a alguien entrar en un portal y es inquietante”.

José Luis Garci, director de cine.

¿Una tomadura de pelo?

Algunos espectadores se preguntaban qué sentido tenía el falso documental. ¿No es arriesgado poner en peligro la reputación de un programa de corte informativo presentando una ficción como realidad? ¿Qué interés hay detrás de “Operación Palace” más allá de crear un gran espectáculo para atraer gran cantidad de audiencia? Pero parece que Évole, El Terrat, laSexta y Atresmedia han jugado muy bien sus cartas. Para empezar, dejaron entrever el truco desde la campaña de promoción y durante los primeros minutos. También supieron distanciar el falso documental de “Salvados”, utilizando un estilo narrativo totalmente diferente y sin recurrir a la presencia de Évole en pantalla. Además, la cadena lo anunció con un nombre diferente al del programa madre y no se ha enlazado en la misma página web de “Salvados” sino que se ha creado una para la ocasión. Pequeñas acciones para no comprometer el programa original.

operación palace - Jordi Évole twitter

Aunque lo que justifica la necesidad, o no, de un espacio como “Operación Palace” es su objetivo final. Y en ese sentido Évole lo deja muy claro: invita al espectador a que reflexione. A que meditemos sobre el tratamiento que se da a las noticias que nos rodean y que pensemos acerca de cuestiones como la censura, la información clasificada, la figura de la monarquía o la necesidad de reformar la Constitución. Por eso el falso documental iba acompañado de un debate posterior tan necesario como la ficción previa. Y esto no es nuevo por aquí, “Salvados” conjuga como nadie el contenido informativo con un envoltorio lúdico.

5.229.000 espectadores siguieron atentos la peculiar revisión del 23F por Jordi Évole. Una historia que vista a cara descubierta gana enteros, porque de verdad tiene momentos tronchantes. Y porque realmente consigue promover la reflexión. De hecho, tras descubrirse la farsa, casi cuatro millones de personas continuaron viendo el debate en el que un periodista, un ex ministro y una juez hablaban sobre asuntos de política suscitados en el falso documental. Sí, debate, política y cuatro millones de espectadores en la misma frase. Y gracias a la televisión, un medio que bien entendido ha vuelto a demostrar que puede ser muy útil para la sociedad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: